

Damas y caballeros, tengo el placer de presentarles a la más original, disparatada y pintoresca compañía de circo que hayan visto jamás. Con todos ustedes: ¡La familia circense! Pasen y vean al domador de leones; tiemblen con las pisadas de nuestro elefante Titán; Rían con nuestros payasos: déjense seducir por nuestra mujer barbuda; conozcan los límites de lo imposible con nuestros intrépidos trapecistas; sorpréndanse de lo que puede ser capaz un pequeño caniche; asombr
Esta Valenciana, entrada en carnes y en años, adicta al cotilleo y las telenovelas, soltera, un tanto amargada y melancólica pasa horas asomada a su balcón como si esperara o buscara a alguien.
El cigarro se consume siempre en compañía del único macho que ha tenido cerca en toda su vida: su chucho Ánibal.
Entre calada y calada, deshoja su vida mirando por el balcón.

Kinki Chicánez y Esqueletor Jiménez son dos viejos amigos, actores fracasados, dos promesas olvidadas que fueron a protagonizar la fabulosa ‘soapopera’ jamás escrita “Los chinos también molan”.
Desde entonces malgastan sus vidas vagabundeando por el desierto de México en busca de alcohol y peyote.

Kinki Chicánez y Esqueletor Jiménez son dos viejos amigos, actores fracasados, dos promesas olvidadas que fueron a protagonizar la fabulosa ‘soapopera’ jamás escrita “Los chinos también molan”.
Desde entonces malgastan sus vidas vagabundeando por el desierto de México en busca de alcohol y peyote.

No se engañen. No se trata de una profesional de la torsión y el dislocamiento. Para Amalia, esta posición no es pura pose. Es su postura natural. Nació así, con los miembros retorcidos, y por eso mismo, todos la que la conocen le llaman "La Contorsionista". A ella no le molesta, lo tiene asumido. Siempre que se enfada, echa a rodar.

Ninio Cúbico y Ninia Cónica se quieren. Ambos poseen aquello que le falta al otro. Juntos se llenan los huecos, completan sus geometrías. Son puros, simples y volumétricos. Saben muy bien cómo sacarle el jugo a la vida.

Ninio Cúbico y Ninia Cónica se quieren. Ambos poseen aquello que le falta al otro. Juntos se llenan los huecos, completan sus geometrías. Son puros, simples y volumétricos. Saben muy bien cómo sacarle el jugo a la vida.

Calabacín Zalamero corteja a su Zagala. Lleva años haciéndolo, pero ella aún no se ha decidido. Entretanto, él, fiel a su amor, continúa año tras año regalándole un ramo de flores cada día, intentando evitar así que su corazón se marchite.
Conrado es un tipo sin complicaciones. Trabaja de ordenanza en una modesta sucursal de un banco de provincia. Cada viernes, puntual, como quien premia a su mascota con una galletita, su jefe gusta de regalarle una suerte de puro que Conrado guarda con celo y avidez para degustarlo la próxima tarde de domingo.
En ese momento sublime en el que su vida deja de ser vulgar, se pone su único traje, se sienta en el sofá del salón (su cuarto de adorno y visitas que no llegan), se coloca el periódico sobre los muslos y se siente alguien importante. Entre bocanada y bocanada, su mujer friega los platos en la cocina.

Eligió su destino y está muy orgulloso por ello. Punky, antisistema, anticapitalista, antitodo. Vive al día y vagabundea de okupa en okupa y de festival en festival, acumulando amigos y anécdotas.
Si algún día te lo encuentras, pregúntale si aún se acuerda de mí.
Témelo y huye siempre de él, porque siempre ataca por la espalda. Su sola presencia causa escalofríos. Es el terror en su máxima forma. Esconded a los niños, encerradlos en vuestras casas. Nunca se sabe cuándo el Coco está buscando nuevas víctimas.

Troskito tiene miedo a la oscuridad. Hasta ahí, todo podría parecernos normal, si no fuera porque se trata deL descendiente de una respetable y estremecedora familia de monstruos.
Sus padres, preocupados, pensando siempre en hacer lo más espeluznante y diabóico para su hijo, le obligan a pasar las noches encerrado en el desván oscuro de su castillo. Pero Troskito sufre y no deja de gritar – Dejadme salir!!!

Frustración, impotencia y rabia ante la ineptitud, la imbecilia y la mediocridad de la clase política en su totalidad.

cincuentón adinerado, solterón y dueño de una pequeña y mediana empresa de mublecitos para casas de muñecas, se replantea la autenticidad de su vida